Martes 20 diciembre 2016

Las 7 tecnologías que están transformando la formación en salud

Cuando hablamos de que los profesionales sanitarios somos trabajadores del conocimiento realmente no estamos diciendo nada nuevo, porque básicamente lo que hacemos es utilizar la información y recursos que tenemos a nuestro alcance y añadirles nuestra experiencia acumulada, para resolver problemas y aportar valor a la salud de las personas.

Algo que no es exclusivo de la salud y que es compartido por el resto de trabajadores del conocimiento. Aunque en el caso de los profesionales de la salud es de vital importancia, porque la formación es un pilar clave para nuestro desarrollo profesional.

Y si hablamos de formación profesional no parece que haya cambiado mucho el panorama durante los últimos años. Universidades y organizaciones sanitarias que mantienen estructuras y metodologías de formación (y evaluación) en las que en muchos casos la única innovación ha consistido en la digitalización de contenidos para ofrecerlos a través de una plataforma online.

La simple digitalización de un servicio no es sinónimo de innovación en salud

¿Nada nuevo bajo el sol en formación en salud? Pues más bien todo lo contrario…  Aunque parezca que todo sigue igual la formación está cambiando tanto en el fondo como en la forma, adaptándose al contexto actual y aprovechando las nuevas tecnologías y canales de comunicación digitales.

El aprendizaje formal está dando paso a nuevas formas de aprendizaje que se alimentan de los nuevos espacios informales, ricos en interacción e intercambio de conocimientos entre profesionales. Nos estamos refiriendo al aprendizaje de tipo informal que se obtiene a través de la participación social.

Además la realidad actual está definida por conceptos tales como la movilidad e ubicuidad, de forma que en este momento podemos comunicarnos, interaccionar, trabajar y aprender, en cualquier momento y lugar gracias a tecnologías móviles. Términos que no solo definen el cambio social que vivimos sino también la transformación en el ámbito de la salud y la forma de aprender de los profesionales sanitarios.

Tampoco olvidemos los nuevos formatos digitales que facilitan el aprendizaje y permiten adaptar y personalizar los contenidos. El texto se enriquece cada vez más con el uso de imágenes, infografías y presentaciones, y el aspecto visual tiene su máximo exponente en el vídeo que cada vez está más presente y continua ganando terreno frente a otros formatos conforme mejoran las velocidades de transmisión de datos.

Vamos a repasar algunos de los formatos, espacios y tecnologías que están transformando el aprendizaje y la formación de los trabajadores del conocimiento.

1. El blog: formación a través de contenidos

El blog sigue siendo a día de hoy uno de los formatos digitales más importantes para comunicar en salud y es usado también como herramienta para la formación de profesionales.

Un ejemplo de su potencial es el blog Dermapixel en el que Rosa Taberner propone puntualmente a sus lectores una serie de casos clínicos que son comentados y resueltos de forma colaborativa por otros profesionales.

Algo similar es lo que organizan desde la Sociedad Española de Cardiología en su página La liga de los casos clínicos,  un concurso abierto a la participación de todos los profesionales de salud con interés en el aprendizaje sobre este tema. Una muy buena forma de aprender en equipo y de forma gamificada ‘compitiendo’ con otros profesionales para ver quién resuelve mejor los distintos casos.

2. Las Redes sociales: conocimiento compartido

Las redes sociales son el otro gran espacio en el que los profesionales están conversando y aprendiendo sobre distintos temas de salud. En este sentido redes generalistas como Facebook o Twitter aglutinan a los profesionales a través de comunidades y hashtags.

Este es el caso por ejemplo del grupo en Facebook Curas y Heridas, que cuenta con más de 30.000 miembros y en él los participantes buscan y comparten información sobre tratamientos y cuidado de las heridas, de forma que el aprendizaje se produce por las aportaciones de los profesionales alrededor de casos clínicos.

Twitter también tiene su cuota de participación y aprendizaje, fundamentalmente a través del uso de etiquetas o hashtags que permiten organizar la conversación en torno a un tema. Un buen ejemplo es el reciente tweetchat organizado por la Sociedad Española de Oncología Radioterápica, para generar discusión sobre el uso de la radioterapia en el cáncer de próstata.

3. Plataformas e-learning: aprendizaje más allá de la digitalización

El aprendizaje a distancia o e-learning va mucho más allá de la simple digitalización de contenidos, porque permite implementar metodologías de aprendizaje social o colaborativo y el uso de nuevas herramientas para guiar y evaluar a los profesionales. Supone además la eliminación de barreras geográficas y temporales y la posibilidad de participación simultánea de cientos e incluso miles de usuarios, a través de los llamados MOOC (Massive Online Open Courses).

La mayoría de organizaciones sanitarias han incorporado ya el uso del elearning en la formación de sus profesionales mediante la instalación de plataformas de gestión de aprendizaje, aunque no todas están aprovechando el potencial de estas herramientas.

Un buen ejemplo de ello es el de la Sociedad Española de Pediatría, que  ha desarrollado Continuum, una plataforma integral de aprendizaje para pediatras que incluye cursos, casos clínicos interactivos y la publicación de novedades bibliográficas. Y algunas empresas como Salusplay están incluyendo además herramientas de gamificación para transformar la forma de evaluar al alumno y que los profesionales puedan aprender de una forma más lúdica.

4. Micro-learning e intranet: una buena combinación para las organizaciones

Algunas organizaciones no solo han implementado plataformas de tipo e-learning y están aprovechando el potencial de otros formatos como el vídeo en la formación de los profesionales.

El microlearning o microaprendizaje se produce a través de la formación en pequeñas dosis, aprovechando el poder de atracción del vídeo y su capacidad a la hora de explicar técnicas y conceptos. Estos son puestos a disposición de toda la organización a través de la red corporativa, favoreciendo todo un ecosistema de aprendizaje.

El Proyecto 5 minutos del Hospital Sant Joan de Deu es un buen ejemplo de ello. A través de vídeo píldoras grabadas por los propios profesionales en los que comparten conocimientos y experiencias sobre distintas temáticas, se consigue generar un aprendizaje complementario a la formación continuada de los profesionales.

5. Aplicaciones móviles de salud: la gamificación como aspecto clave

De la misma forma que han surgido numerosas aplicaciones móviles para facilitarnos la vida, algunas llegan también para mejorar la formación de los profesionales sanitarios.

Por ejemplo, la aplicación Dermomap desarrollada por Sergio Vañó es una herramienta de ayuda al médico en el diagnóstico de lesiones cutáneas, pero es además todo un sistema de formación del profesional en este campo, a través de la búsqueda de imágenes y la práctica a través de una sección de evaluación del profesional.

Otras aplicaciones como la de GuiaSalud, ponen en manos de los profesionales todas las guías de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud, que pueden ser consultadas o descargadas desde cualquier lugar con conexión a Internet.

Y si hablamos de formación no podemos olvidarnos de MirMeApp, una aplicación móvil que incluye miles de preguntas de preparación del examen MIR, junto a respuestas comentadas por expertos, que pueden ser de gran ayuda a los médicos en la preparación de este examen.

6. Realidad virtual: acaba de llegar y lo cambiará todo

Una de las tecnologías que más están empujando y darán mucho que hablar durante los próximos años es la realidad virtual.  Esta ofrece una experiencia de tipo inmersivo que puede ayudar mucho en la formación de los profesionales en aquellas situaciones relacionadas con la simulación clínica.

Algunas aplicaciones como Touch Surgery están ayudando a los cirujanos en el aprendizaje de técnicas quirúrgicas complejas, ya que les permite aprender y practicar las operaciones en entornos simulados recreados con mucho detalle.

 Y otras como las gafas de realidad virtual Holo Lens o Magic Leap prometen revolucionar el aprendizaje universitario de los profesionales sanitarios:

7. El aprendizaje del futuro: inteligencia artificial y big data

Y no podemos acabar este artículo sin hablar de una tecnología que lo va a cambiar todo, incluida la formación de los profesionales. Se trata del aprovechamiento del llamado Bigdata (grandes volúmenes de datos) a través del aprendizaje automático, o lo que es lo mismo, la capacidad de enseñar a las máquinas a identificar conceptos y patrones a partir de la presentación de miles de casos de ejemplos.

Algunas empresas como Google ya están aplicando estas tecnologías para tareas como el diagnóstico de algunas enfermedades. Y es muy posible que en el futuro la formación también integre el aprendizaje automático de forma que seamos capaces de diseñar experiencias de formación únicas y personalizadas para un profesional a partir del análisis de los resultados obtenidos por miles de usuarios.

Parece que nos dirigimos hacia una formación integrada por el uso de distintas tecnologías que prometen ofrecer a los profesionales sanitarios una experiencia de aprendizaje única y totalmente personalizada.

 

 

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